viernes, 6 de enero de 2012

QUERIDOS REYES MAGOS

Siempre esta frase fue fundamental en el cumplimento de mis deseos y de mis mayores y mejore ilusiones cuando niña...

...En realidad hace no mucho tiempo que yo era fiel remitente de los Reyes Magos, y solía hacer cartas interminables con todos mis mejores deseos para mi vida...

...Este año son menos ilusiones y más decretos de lo que quiero y DEBO conseguir para mi vida. (El orden de los factores no altera la prioridad de los mismos)

1. VIAJAR, quiero salir del hueco en el que normalmente me encuentro entre ir al trabajo y volver a casa, quiero tomar de la mano a mi hijo y viajar, no importa si por la ciudad, si alrededor del país o si cruzamos fronteras...sé que pronto lo haremos todo.

2. CERRAR, debo terminar cada cosa inconclusa que tengo en mi vida y que realmente sea trascendental para mí: desde aquellos libros que no he terminado :( hasta ese último esfuerzo para cambiar mi vida :)

3. CRECER, debo buscar el momento ideal para que mi hijo y yo podamos tener nuestro propio espacio vital, es que justo ahora vivimos con mis padres, a los cuales les estaré eternamente agradecida por esta simbiosis en la que hemos vivido mi enano y yo, pero es momento de CRECER!!!

4. AHORRAR, y es que no siempre tendré 27, alguna vez requeriré un fondo fijo para las emergencias :)...

5. SOLTAR, debo dejar de creer que necesito que "algiien" se acuerde de que estamos aquí, esperando por él, dejar de creer que alguna vez volverá la mirada para volver sobre sus pasos y enmendar el camino...

Hoy por hoy estoy viva, y no tengo más pretextos, ni los quiero, para dejar de aprovechar esta maravillosa oportunidad

martes, 22 de noviembre de 2011

Sin amor con anillos ni papeles firmados


Después de demasiados intentos por escribir algo decente, coherente o congruente con el único fin de no dejar de hacerlo...Todo lo que puedo hacer es tratar de que fluyan las ideas sin que esto se parezca cada vez más a un correo de los muchos que a veces se deben envíar en la oficina...

Y es que parece que conforme uno crece, todo cambia y todo va dejando de parecerse a lo que uno soñaba, a lo que la inspiración nos dictaba para vivir; lo que no significa una irremediable tragedia... Sólo cambios, porque la vida es tal cual dinámica, y siempre se encamina hacia donde nuestras desiciones la llevan....

Yo, por ejemplo, hace muchos días he estado reflexionando acerca de lo que yo creía que sería mi vida y lo que hoy es...Muy en concreto mi vida amorosa, y es que siempre he sido amorosa, enamorada del amor...

Soñaba, cuando niña, en uno de esos romances de película, donde habria ternura, halagos, cenas espectáculares a la luz de la luna, salir de la casa paterna vestida de blanco, caminar hacia un altar del brazo de mi padre y que el amor de mi vida me esperara al final del camino para la ansiada unión y el correcto intercambio de votos....

Poder jurarle a alguien ante un altar mi amor sincero...y el resto de la historia, pues más bien obvia, la honney moon, la casa con el hermoso járdin, la camioneta para los niños y el hermoso perro labrador que completara la escena....

Y lo que decidí tener en la vida no fue precisamente amor con anillos ni papeles firmados...

Decidí enamorarme, mucho, muchas veces, de quien menos adecuado parecía cada vez....que no me llevo jamás a Paris para entregarme un brillante a la luz de las velas....

De alguien que jamás me persiguió por las calles bajo la lluvia para jurarme entre besos que era yo el amor de su vida....

...Lo que elegí para mi vida, fue amar a un hombre de carne y hueso, con el grave padecimiento del eterno soñador...

Viví feliz, porque viví con quien quisé y como quise, sin jurarle a nadie más que a nosotros mismos que seríamos felices mientras durara, que seríamos cuidadosos para repartir los recuerdos creados para repartirlos de la manera más justa, si en algún momento llegaba el final...

No tuve flores blancas, ni un primer baile como esposos felices, tuve serenatas, bohemia, imágenes capturadas por su ojo con su lente, tuve caminatas a la luz de las estrellas...

No tuve una ceremonia de boda, ni civil, ni religiosa, jamás recibimos ni la aprobación de las familias respectivas....

Pero tuve y tengo lo mejor que esa locura de estar tan enamorada me dejó, tengo y tendré siempre la satisfacción de la lealtad, la fidelidad y la honestidad que hacen falta para que partiera antes de hacer un daño irreparable a nuestra historia...

Tengo la mejor parte de nuestra historia de amor: LEONARDO ALEJANDRO

martes, 15 de noviembre de 2011

LO ESCUCHASTE???

La mayor parte de la noche la pase en vela. Esperando.

Esperaba a que todo pasara, tal vez también esperaba que te dieras cuenta, pero no, estabas muy cansado. Y era de esperarse el viaje fue largo, el vuelo agotador.

Aunque me parece imposible que no lo oyeras, que ni cuenta te dieras de que el corazón me golpeaba el pecho exaltado de emoción por tenerte a mi costado.

...DE PENDE...TODO DE-PENDE...
Nunca antes, es decir, antes de caer hoy en cuenta, me percaté de la gran paradoja de mi vida...
Es que esta tarde me proponía enlistar todas aquellas cosas que este año que termina se quedaron pendientes del péndulo del reloj que se atiborro de pretextos...
Qué si el hijo, que si el amor que luego se volvío des-encanto, que sí el cansancio, etcétera...

Sin embargo, mi vida laboral consiste en resolver PENDIENTES...

Y es que soy "una bala" en eso de terminar con los PENDIENTES de facturar,
los PENDIENTES de conciliar, los PENDIENTES de cobrar, los PENDIENTES de envíar, los PENDIENTES de pagar...

Pero...¿yo? ¿de qué o de quién DE-PENDO yo?!!










lunes, 16 de julio de 2007

Desperté…?

Hoy, como casi todos los días desde que existes en mi vida, desperté con el único pensamiento que cabe en mi mente a esa hora del día: TÚ.

Sin embargo, esta mañana fue tan diferente a las demás. Abandoné con pesar la cama, cosa extraña, pues desde que no estás, muero por salir de esas sábanas que me ahogan con tu ausencia.

Tomé un desayuno que resulto en insulto, café frío, sin ti, jugo amargo, con prisa por salir de este espacio vacío de nosotros, lleno sólo de mí.

Me cubrí del frío con la sudadera que me regalaste al partir, o tal vez la olvidaste.

Cuando salí de este lugar, caminé sin detenerme, aun cuando los automóviles me hacían saber con ruido ensordecedor que invadía su espacio. Llegué hasta aquel edificio enorme, con ventanas como espejos y ahí, donde siempre, reservada para mí, la banqueta en la que espero sentada a ver aparecer tu figura.

Miro el reloj, quince minutos y nada, no apareces bajo el quicio de la puerta. Esperaré, aunque quisiera, no puede suceder de otra forma, estando aquí corro el riesgo inminente de verte.

Mientras espero tu arribo, recuerdo el día en que partiste. Hacía mucho calor; comíamos uvas, las que compraste en el mercado aquella mañana. Luego, el equipaje, llegó el taxi, Te Amo, un beso, adiós.

Pasaron largos meses desde aquel día hasta hoy, casi el mismo tiempo de espera, no es cierto, llevo aquí sentada sólo media hora, es mucho. Tú siempre has sido más puntual

No es culpa tuya, esta obsesión mía de mirar el reloj cada sesenta segundos es mortal. Por fin apareces. Buscas con la mirada a tu alrededor, con esa forma tuya de ser, rara vez miras hacia abajo. Sin embargo hoy lo haces, me encuentras, me miras.

Corres, estás ansioso, algo ha pasado que quisieras gritar. Me levanté y fui a tu encuentro después de un largo abrazo, una duda salta a mi mente.

-¿Por qué hasta hoy, por qué aquí, por qué…?

Me ordenas silencio con un beso que me corta el aliento y respondes mis preguntas.

-Porque es tu cumpleaños y no encontraba el libro que tanto quieres, me quedé dormido y cerraron la librería donde lo había pedido, tuve que esperar y perdí el vuelo de ayer. Porque el aeropuerto no es un bonito lugar para que me recibas en medio de tanta gente extraña, porque en esta acera frente a este hotel hace exactamente tres años, encontré tus ojos divinos.

A la sazón me di cuenta, nada era real, todo era como una ilusión: el café no estaba frío, el jugo era muy dulce, mi sueño delicioso. No pasaron cuarenta y cinco minutos.

La verdad es que necesitaba volver a verte, saberte mío, de regreso, sentir el calor de tu abrazo y la humedad de tus besos. Sólo entonces…

…Desperté.


AER
*160707*

sábado, 14 de julio de 2007

De como me trajé al mundo...

De cómo me traje al mundo…

Hace apenas unos meses vi la luz, aunque hace ya 22 años que mi madre me echo al mundo. Después de volar a veces muy alto, otras sin atreverme a despegar siquiera. Un buen día encontré mi vida. Me encontré a mí. Y nació Alejandra.

No fue una labor de parto nada fácil. Fue muy dolorosa, entre sangre, sudor, lágrimas y la más absoluta soledad me traje a la vida. Para llegar hasta aquí, he tenido que viajar al desierto y someterme al más grande aislamiento, buscar en medio de la nada uno por uno mis huesos inertes. Recogerlos con sumo cuidado, puesto que los años no pasan en vano y el tiempo cobra facturas; los más de ellos se hallaban casi deshechos.

Una vez que los hube reunido me lancé en búsqueda de la que sabe, de una anciana Alejandra, que vive en lo más profundo de aquel desierto. Y he tenido que complacerla muchas veces y en muchas cosas, para lograr que me canté una canción. Que traiga la vida de vuelta a mis huesos.

Después de un tiempo lo he conseguido, he nacido, y también sé que alguna vez deberé morir no para siempre, sólo mientras colecciono mis huesos de nuevo.

AER
*180607*