martes, 22 de noviembre de 2011

Sin amor con anillos ni papeles firmados


Después de demasiados intentos por escribir algo decente, coherente o congruente con el único fin de no dejar de hacerlo...Todo lo que puedo hacer es tratar de que fluyan las ideas sin que esto se parezca cada vez más a un correo de los muchos que a veces se deben envíar en la oficina...

Y es que parece que conforme uno crece, todo cambia y todo va dejando de parecerse a lo que uno soñaba, a lo que la inspiración nos dictaba para vivir; lo que no significa una irremediable tragedia... Sólo cambios, porque la vida es tal cual dinámica, y siempre se encamina hacia donde nuestras desiciones la llevan....

Yo, por ejemplo, hace muchos días he estado reflexionando acerca de lo que yo creía que sería mi vida y lo que hoy es...Muy en concreto mi vida amorosa, y es que siempre he sido amorosa, enamorada del amor...

Soñaba, cuando niña, en uno de esos romances de película, donde habria ternura, halagos, cenas espectáculares a la luz de la luna, salir de la casa paterna vestida de blanco, caminar hacia un altar del brazo de mi padre y que el amor de mi vida me esperara al final del camino para la ansiada unión y el correcto intercambio de votos....

Poder jurarle a alguien ante un altar mi amor sincero...y el resto de la historia, pues más bien obvia, la honney moon, la casa con el hermoso járdin, la camioneta para los niños y el hermoso perro labrador que completara la escena....

Y lo que decidí tener en la vida no fue precisamente amor con anillos ni papeles firmados...

Decidí enamorarme, mucho, muchas veces, de quien menos adecuado parecía cada vez....que no me llevo jamás a Paris para entregarme un brillante a la luz de las velas....

De alguien que jamás me persiguió por las calles bajo la lluvia para jurarme entre besos que era yo el amor de su vida....

...Lo que elegí para mi vida, fue amar a un hombre de carne y hueso, con el grave padecimiento del eterno soñador...

Viví feliz, porque viví con quien quisé y como quise, sin jurarle a nadie más que a nosotros mismos que seríamos felices mientras durara, que seríamos cuidadosos para repartir los recuerdos creados para repartirlos de la manera más justa, si en algún momento llegaba el final...

No tuve flores blancas, ni un primer baile como esposos felices, tuve serenatas, bohemia, imágenes capturadas por su ojo con su lente, tuve caminatas a la luz de las estrellas...

No tuve una ceremonia de boda, ni civil, ni religiosa, jamás recibimos ni la aprobación de las familias respectivas....

Pero tuve y tengo lo mejor que esa locura de estar tan enamorada me dejó, tengo y tendré siempre la satisfacción de la lealtad, la fidelidad y la honestidad que hacen falta para que partiera antes de hacer un daño irreparable a nuestra historia...

Tengo la mejor parte de nuestra historia de amor: LEONARDO ALEJANDRO

martes, 15 de noviembre de 2011

LO ESCUCHASTE???

La mayor parte de la noche la pase en vela. Esperando.

Esperaba a que todo pasara, tal vez también esperaba que te dieras cuenta, pero no, estabas muy cansado. Y era de esperarse el viaje fue largo, el vuelo agotador.

Aunque me parece imposible que no lo oyeras, que ni cuenta te dieras de que el corazón me golpeaba el pecho exaltado de emoción por tenerte a mi costado.

...DE PENDE...TODO DE-PENDE...
Nunca antes, es decir, antes de caer hoy en cuenta, me percaté de la gran paradoja de mi vida...
Es que esta tarde me proponía enlistar todas aquellas cosas que este año que termina se quedaron pendientes del péndulo del reloj que se atiborro de pretextos...
Qué si el hijo, que si el amor que luego se volvío des-encanto, que sí el cansancio, etcétera...

Sin embargo, mi vida laboral consiste en resolver PENDIENTES...

Y es que soy "una bala" en eso de terminar con los PENDIENTES de facturar,
los PENDIENTES de conciliar, los PENDIENTES de cobrar, los PENDIENTES de envíar, los PENDIENTES de pagar...

Pero...¿yo? ¿de qué o de quién DE-PENDO yo?!!